Raquel Salas Rivera

 

“el obrero se limita a producir el valor de su fuerza de trabajo”
(el otoño más largo)

 

digo te amo tantas veces que se me quema la tráquea.
las palabras son una lupa
que me acerca al sol.

te amo.
nos amamos.
¿aquí quién recuerda el amor?
si vuelan poemas, son mariposas nocturnas,
fugándose de editores que mecen antorchas.

salen de mis oídos,
espuma de un mar
que grita y gime,
ansiosa por la hora
en una fila interminable,
bajo un calor sin agua potable.

encocleada, me abanica tu voz, mamá,
y me asfixia tu ausencia, abuelita.

antorchas insorteables,
teléfonos, objetos fugaces,
una peli de chaplin;
pero el chaplin que pasa por la mágica
y nos recuerda que es una librería.
¡objetos!
¡objetos voladores que caen de un cielo sin alimentos!
¡objetos que vuelan por los aires
y estallan contra memorias!
¡notas desde una celda 100 por 35!
¡poemas! ¡caimanes destripados!

de san juan a mayagüez cabe la luna,
aunque sea puertorriqueña y chiquitamente enorme,
aunque quiera suicidarme a cambio de una isla;
pero, ¡ay, me necesitan! ¡ay, te necesitan!

(((dime gringuita, ¿dónde guardas tu corazón, esa manzana envenenada?
¿quién editará tu cara de terciopelo, tu invento del día como un velorio liso, marcadores entre dos páginas llamadas río y cielo, costa y casa, lluvia y sequía?)))

¡caníbales, este es un llamado!
¡devoremos los corazones de nuestros benefactores!
¡a falta de pan, cocinemos los deditos finitos de los humanitarios
para quienes somos crisis!
¡ahoguemos a los colonizadores, aunque de sus cuellos cuelgen
cruces rojas o azules en hospitales sin salvadores, ni luces,
con monjas sin fe que apalabran la muerte!
¡la ayuda que nos hace falta es la libertad!

el puente de añasco me cruza
porque soy agua,
porque estoy contaminada
y contamino a las amistades
dulces y blancas,
paredes de instituciones,
ajá, ajá, gracias.
miradero está rodeado por estancamientos.
el tapón más tapón se atapona desde
las ramas desnudas.
no sé sino amar a mi gente con la fiebre
de un enfermo sin medicamentos,
en un hospital de san juan,
o una cama, en una casa
de un barrio de algún pueblo
que grita como grito,
¡devoremos la colonia!
¡vomitemos gritos
con un terror atempestado!

ay, pero llama, abuela.
llama hoy si puedes encontrar señal
o entra de noche por un sueño.
dime que estás viva.
resucítame.
quiero abrazarte.
quiero crecer alas
y volar a tu nido,
allá arriba
donde no nos llega el agua.

 

 

“the worker is limited to producing the value of his labor power”
(the longest fall)

 

i say i love you so many times that it burns my trachea.
the words are a magnifying glass
bringing me closer to the sun.

i love you.
we love each other.
here who remembers love?
if poems fly, they are moths,
fleeing from editors that swing torches.

they come out of my ears,
seafoam
that screams and moans,
anxious because of the hour
standing in an interminable line,
under the heat without clean water.

cochleaed, your voice fans me, mamá,
and your absence asphyxiates me, abuelita.

torches that can't be raffled,
phones, fleeting objects,
a chaplin film,
but the chaplin that passes by la mágica
and reminds us that it is a bookstore.
objects!
flying objects that fall from a sky without foodstuffs!
objects that fly through the air
crashing against memories!
notes taken in a 100 by 35 mile cell!
poems! gutted gators!

the moon fits from san juan to mayagüez,
even when it’s puertorriqueña and minisculely immense,
even when i want to kill myself in exchange for an island,
but ay they need me! ay they need you!

(((tell me gringuita, where do you hide your heart, that poisoned apple?
who edits your velvet face, your invented day like a straightened wake, bookmarks between two pages named river and sky, coast and house, rain and drought?)))

cannibals, this is a call to action!
let’s devour the hearts of our benefactors!
breadless, let’s cook the thin fingers of the humanitarians
for whom we are a crisis!
let’s drown the colonizers, even if blue and red crosses
hang from their chests in hospitals without saviors, or lights,
with faithless nuns that wordfill death!
the help we need is freedom!

the añasco bridge crosses me
because i am water,
because i am contaminated
and i contaminate white and sweet
friends,
institutional walls,
aha aha thank you.
miradero is surrounded by ruttings.
the most traffic jam traffic jam jams down
from the naked branches.
i can’t help loving my people with the fever
of one sick and without meds,
in a hospital of san juan,
in a bed, in a house
on some block of some town
that screams like i scream,
let’s devour the colony!
let’s vomit screams
with a tempested terror!

ay but call abuela.
call today if you can get a signal,
or enter at night through a dream.
tell me you are alive.
resuscitate me.
i want to hug you.
i want to grow wings
and fly to your nest,
up there
where the water can't reach us.

 

Contributor

Raquel Salas Riveras

RAQUEL SALAS RIVERA es una poeta y traductora cuir y puertorriqueña que vive en Filadelfia.


RAQUEL SALAS RIVERA is a queer Puerto Rican poet and translator who lives in Philadelphia.

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